Con una larga lista de pendientes, es difícil encontrar el tiempo para cumplirlos todos y además tener horas extra para cualquier otra actividad. Sin embargo, la gerente de cuenta estratégica de la compañía de recursos humanos Addeco, Juddy Paola Barreto asegura que en vez de abrumarse es mejor tomar pausas al menos una vez a la semana para dedicarse a la priorización de lo urgente y lo importante. Es luego que sale la agenda y se pasa a la acción.
La revista Forbes explica que hay dos elementos primordiales para asegurar una mejor productividad al momento de cumplir con las tareas: evitar hacer más de un pendiente a la vez y procurar terminar los más importantes antes de la hora del almuerzo.
Para lograrlo, no abrumarse con la cantidad de actividades que le falte por hacer es un paso esencial porque intentar abarcar demasiado al mismo tiempo únicamente va a llevarlo a un estado de estrés y por consiguiente, será menos productivo y aumentará su ansiedad. Otro aspecto importante es ser consciente de cuáles son las tareas que necesitan estar terminadas para la semana en curso y luego de eso, refinar lo más que se pueda su lista de pendientes.
En medio de todo el embrollo, es positivo sacar tiempo para terminar las actividades personales como pagar las cuentas y contestar los mails, siempre y cuando no se tome más tiempo del necesario.
